Odón Elorza

Odón Elorza

  • Categoría: Blog

Maldita pandemia que pone de manifiesto la recesión de la democracia y la fatiga ciudadana.

Esta nueva recesión de la actividad económica en la que nos ha instalado la pandemia, podría conllevar una recesión de la democracia si las instituciones no aciertan en la adopción de medidas para frenar la COVID y recuperar la economía y el empleo. En la medida en que la democracia no sirva para acordar y gestionar mejor la salida de la crisis sanitaria, social y económica, se puede dar una pérdida de credibilidad del sistema democrático en su función de garante de una convivencia más justa que promueva la cohesión social. 

La ciudadanía valora la democracia en función del nivel de justicia social que procura (extensión de los servicios públicos y redistribución de rentas), del logro de un funcionamiento eficaz de las administraciones así como por el grado de transparencia y de confianza que inspiran sus líderes e instituciones para responder a las inquietudes de la sociedad.

Cuando las respuestas políticas tardan o resultan fallidas, más aún en situaciones de emergencia como la crisis mundial provocada por la COVID, crecen las incertidumbre, la desconfianza en las instituciones, el miedo y la inseguridad entre la población.

Llevamos una larga etapa en la que el sistema democrático, a nivel mundial, da muestras de agotamiento, fatiga y de estar lento de reflejos a la hora de afrontar los desafíos de la humanidad. Este clima favorece los discursos del populismo nacionalista más reaccionario y de la extrema derecha, que desprecian los valores y mecanismos de la democracia. 

Las próximas semanas serán cruciales para afrontar nuestros graves problemas que requieren decisiones concertadas y empatía con los sectores sociales más vulnerables para devolver la confianza a la ciudadanía en la acción institucional. En España, los Gobiernos de todo color y ámbito  han de ser priorizar lo público y el interés general para gestionar juntos, desde la colaboración y la lealtad, las políticas que requiere una situación de emergencia.

Contamos con una gobernanza propia de un Estado descentralizado que ha depositado competencias como la sanidad y la educación en las CCAA. Se trata de que los Gobiernos Autonómicos las ejerzan con rigor en el marco de un proceso de diálogo y cooperación permanente con el Gobierno central. 

Sin embargo, es vergonzoso observar a aquellas autoridades que tratan de escapar de su responsabilidad mintiendo a la ciudadanía y que son incapaces de planificar las medidas y aplicarlas a situaciones problemáticas previsibles hace meses.

Ahora se acumulan problemas como la protección de las Residencias de Mayores, la vuelta a la escuela pero con protocolos garantistas, las necesarias y retrasadas contrataciones de personal educativo y sanitario, recursos eficientes de prevención y rastreo de los brotes, adaptación de la legislación sanitaria, tramitación ágil de los ERTEs y del Ingreso Mínimo Vital, metodología para la determinación con acierto de los proyectos con financiación europea, etc ..

A estas alturas, arrastramos una fatiga de la democracia, lo que provoca fatiga en la población -en expresión acertada de Antoni Gutierrez Rubi- y el hastío ciudadano ante la continua confrontación y la crispación de la vida política. Esto se da en momentos en los que todos los esfuerzos debieran estar centrados en salvar vidas humanas y en recuperar empleos, aportando soluciones ante las incertidumbres que quitan el sueño a millones de hombres y mujeres que no tienen por qué renunciar a sus sueños en este Planeta enfermo.

El problema no reside en la estructura autonómica y en la transferencia de competencias, sino en la mediocridad de algun@s gobernantes de CCAA que actúan con incapacidad e ineficacia. La gobernanza democrática exige de las partes cooperación y sentido de Estado.

El deber de actuar juntos contra la pandemia y sus efectos nos da una oportunidad para cohesionar la estructura autonómica y perfeccionar su relación con el Gobierno central. Para ello necesitaremos aplicar los principios de la cultura federal: diálogo, lealtad, cooperación, coordinación y gobernanza compartida.

La Conferencia de Presidentes, potenciada por el Presidente Pedro Sánchez, podría ayudar a resolver disfunciones y recelos así como a priorizar la defensa del bien común. 

 

Odón Elorza / Diputado del PSOE por Gipuzkoa / San Sebastián 24 de agosto de 2020.

Publicado en el Diario Público.

Leer más..

PREGUNTA al Gobierno sobre un nuevo Catálogo de Señales de circulación que ayude al uso de las bicis en las ciudades.

                           A LA MESA DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

 

D. ODÓN ELORZA GONZÁLEZ, Diputado por Gipuzkoa, perteneciente al Grupo Parlamentario Socialista del Congreso, al amparo de lo establecido en el Art. 185 y siguientes del vigente Reglamento del Congreso de los Diputados, presenta la siguiente PREGUNTA sobre la aprobación de cambios en el Catálogo de Señales de circulación, para que le sea contestada por escrito.

 

                                           EXPOSICIÓN DE MOTIVOS.

 

La modificación del Catálogo de Señales de circulación para el ámbito urbano lleva varios años preparada por los técnicos pero pendiente de su aprobación por los Ministerios concernidos. Sin embargo, las razones de su necesidad son múltiples para regular mejor una circulación urbana más segura para las personas, la convivencia modal entre sistemas de transporte, la pacificación del tráfico en las ciudades y el fomento de la movilidad ciclista.

En el caso concreto de las ciudades, es urgente actualizar la señalética existente en el actual Reglamento General de Circulación e incorporar nuevas señales, con su correspondiente definición en cada caso, que permitan ordenar la vía pública de conformidad con los criterios para una movilidad sostenible.

Se trata de actuar ante los problemas en las calles peatonales con plataforma única de convivencia que admite el paso de vehículos y bicis a velocidad muy reducida de 10 km/h. En las vías urbanas con limitación de velocidad para posibilitar sin riesgos la circulación de coches y bicis en convivencia a un máximo de 30 o 20 Km/h y extender con garantías las áreas con limitación de velocidad. También para regular calles de sentido único que admiten un carril unidireccional para bicis en sentido contrario a la circulación de los vehículos en el carril contiguo.

El acuerdo entre la DGT y la Secretaria General Técnica del Ministerio de Transportes es clave para avanzar en el Código de Señales y lograr los objetivos señalados.

Por todo ello, se formula al Gobierno la siguiente Pregunta :

 

¿Cuáles son los motivos que explican el retraso en la aprobación de cambios en el Catálogo de Señales y su nueva definición conceptual en un nuevo Título de circulación en ámbito urbano, para su aplicación en todo el Estado y que recoja las casuísticas señaladas?

 

¿Qué compromiso asumen el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y el Ministerio de Interior para aprobar el nuevo Catálogo de Señales en un plazo concreto?

 

¿Qué rango tendría dicha normativa para evitar conflictos de competencias con las Comunidades Autónomas y para aportar respaldo legal a los Ayuntamientos que ya vienen tomando medidas y colocando señales necesarias para ordenar la nueva movilidad y extender las áreas urbanas con limitación de velocidad?

 

En el Congreso de los Diputados, a 17 de agosto de 2020.

 

EL DIPUTADO

ODÓN ELORZA GONZÁLEZ

Leer más..
  • Categoría: Blog

¡ Pobre Madrid con Diaz Ayuso !

A la vista de cómo viene actuando el Gobierno de la Comunidad de Madrid desde el inicio de la pandemia, con sus acusaciones falsas al Presidente Pedro Sánchez y al Gobierno de coalición, sus declaraciones y actitudes disparatadas así como por su incapacidad manifiesta para afrontar con garantías la defensa de la salud de la ciudadanía, quiero dejar constancia de mi preocupación por lo que pueda ocurrir en los próximos meses.

¿Qué se puede esperar de quienes recortaron gastos en la Sanidad Pública y privatizaron todo lo que pudieron la crisis anterior de 2008? Nada bueno porque son un peligro público. 

La ineptitud de gobierno y la manipulación constante de los datos por parte de la Presidenta Diaz Ayuso y su equipo ante las consecuencias de la COVID, presagian un mes de septiembre plagado de riesgos sanitarios descontrolados y de conflictos.

Pobre Madrid‼️

Leer más..

Proposición para reformar la LOREG y obligar a la celebración de debates electorales en la televisión pública.

                               A LA MESA DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

 

El Grupo Parlamentario Socialista, de conformidad con los artículos 193 y siguientes del Reglamento de la Cámara, presenta la siguiente PROPOSICIÓN NO DE LEY sobre la reforma de la LOREG y la obligatoriedad de la celebración de debates electorales en la televisión pública, para su debate en la Comisión Constitucional.


Congreso de los Diputados, 1 de abril de 2020.

 

EL DIPUTADO

ODÓN ELORZA GONZÁLEZ

 

PORTAVOZ DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA

35-bgf

 

                                              EXPOSICION DE MOTIVOS:

 

Los debates electorales son un instrumento deliberativo, de información y transparencia de nuestra democracia y forman parte del derecho a la información de la ciudadanía. Sin embargo, nuestra legislación electoral no recoge una regulación sobre los mismos para elecciones de ámbito estatal y las experiencias vividas no permiten aún hablar de una cultura democrática consolidada en materia de debates.

La Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General -LOREG- no regula los debates electorales en televisión. Se limita a señalar que, en el caso de que los medios quieran organizar un debate, deberán respetar los principios generales que señala su artículo 66 que, dentro de la sección “Utilización de medios de comunicación para campaña electoral“ y bajo la rúbrica “Garantía de pluralismo político y social” dice lo siguiente :

1. El respeto al pluralismo político y social, así como a la igualdad, proporcionalidad y la neutralidad informativa en la programación de los medios de comunicación de titularidad pública en período electoral, serán garantizados por la organización de dichos medios y su control previstos en las Leyes. Las decisiones de los órganos de administración de los referidos medios en el indicado periodo electoral son recurribles ante la Junta Electoral competente de conformidad con lo previsto en el artículo anterior y según el procedimiento que la Junta Electoral Central disponga.

2. Durante el periodo electoral las emisoras de titularidad privada deberán respetar los principios de pluralismo e igualdad. Asimismo, en dicho periodo, las televisiones privadas deberán respetar también los principios de proporcionalidad y neutralidad informativa en los debates y entrevistas electorales así como en la información relativa a la campaña electoral de acuerdo a las Instrucciones que, a tal efecto, elabore la Junta Electoral competente.

Pues bien, ante la falta de una regulación legal, con ocasión de cada nueva campaña electoral general surge la incertidumbre sobre la celebración final de debates que suele venir acompañada de dudas y polémica. Siendo indudable que la cultura del debate ayuda a mejorar la calidad del sistema democrático, se deja, sin embargo, su celebración en manos de la voluntad de los candidat@s, que pueden aceptar o rechazar su participación en los mismos, en función de las estrategias de campaña de los partidos.

Lo cierto es que los debates televisados en las campañas electorales son valorados por una sociedad que considera el diálogo, la deliberación y el contraste de ideas entre los partidos, como parte importante de una democracia avanzada. Además, la ciudadania tiene derecho a estar informada de los diferentes compromisos de gobierno, más allá de los actos electorales de propaganda.

No cabe duda de que el contraste de ideas y de propuestas electorales entre los candidatos y candidatas de los partidos que concurren a las elecciones, es beneficioso para que los votantes puedan tener así una oportunidad de clarificar dudas y hacerse con nuevos elementos de juicio a la hora de decidir su participación en las urnas y qué papeletas depositar en ellas.

En la actualidad, existen opiniones encontradas entre quienes consideran que sería bueno para nuestra democracia una regulación básica por ley para garantizar la celebración de debates electorales y quienes defienden que es mejor dejarlos a la libre iniciativa de las empresas de televisión y la posterior negociación entre las partes.

La regulación básica es la línea que están siguiendo, en su marco territorial y para el ámbito de sus competencias, varias Comunidades Autónomas, como el País Vasco, Castilla y León, Andalucía o Murcia, que regulan los debates en sus leyes electorales propias y para elecciones autonómicas. Preveen al menos unos debates mínimos, preferentemente en la televisión pública, e indican qué condición han de cumplir las formaciones para participar en los mismos, quién las debe representar y cómo organizar su desarrollo.

A falta de regulación legal, a nivel estatal disponemos, en cambio, de sucesivas resoluciones de la Junta Electoral Central, que asume una función reglamentaria en desarrollo del art. 66 LOREG.

La Junta Electoral Central (JEC), en dichas resoluciones e instrucciones, ha establecido que el criterio central para cursar invitación a un debate tiene que depender de los resultados de los partidos en las anteriores elecciones equivalentes. Este criterio ha de prevalecer sobre otro tipo de interés diferente.

Por otra parte, la JEC ha admitido que se puedan celebrar debates cara a cara, limitado a los candidatos de las dos formaciones con mayor representación en el Congreso y, por tanto, con más posibilidades reales de acceder a la Presidencia del Gobierno. Ha admitido, a su vez, la celebración de debates entre los candidatos de las cuatro o cinco fuerzas políticas con más representación en el Congreso de los Diputados. Pero, también, ha obligado al medio que los transmita a compensar a las demás candidaturas con representación mediante la celebración de otros debates multilaterales, muy amplios o con entrevistas.

Ha ejercido, por tanto, ante el silencio del artículo 66 de la LOREG respecto a los debates electorales en la televisión pública, una función creativa del Derecho, desarrollando una potestad reglamentaria por parte de un órgano de la Administración electoral que desempeña una función garante cuasi-jurisdiccional. En definitiva, se entrega la potestad reglamentaria a la JEC y a su competencia resolutoria de quejas, recursos y reclamaciones, la concreción de unos principios que, por la naturaleza de los derechos fundamentales que hay en juego, tendrían que estar desarrollados en la Ley Orgánica y no derivados a instrucciones y resoluciones de la JEC.

La situación aquí expuesta bastaría para justificar una regulación suficiente de los debates en la LOREG. Por razones de seguridad jurídica, la Ley Electoral tendría que establecer con claridad el deber de celebrar debates en los medios de titularidad pública, conjugando dos postulados propios del Estado de Derecho: de un lado, la dimensión institucional de la representación política recogida en el artículo 23 de la C.E. que impulsa a seguir el principio de proporcionalidad para su presencia en los medios; de otro, el acceso de los grupos políticos representativos a dichos medios, que el art. 20.3 de la C.E. ordena garantizar y configurar a la ley y no a normas de rango inferior ni a resoluciones de carácter administrativo.

Por esta razón, parecería razonable adaptarse a la nueva realidad social de un mayor pluralismo político en España y aprobar una normativa que contemplara la obligatoriedad de celebrar, como mínimo, tres debates electorales en la televisión pública: uno entre todas las fuerzas políticas que cuenten con grupo parlamentario propio en el Congreso; otro entre aquellas fuerzas políticas con Grupo Parlamentario propio en el Congreso que tengan implantación en toda España y hayan presentado candidaturas en todas las circunscripciones electorales del Estado; y otro entre los candidat@s de los dos grupos mayoritarios en el Congreso.

Es cierto que no tenemos una amplia cultura de debates en campaña electoral, por lo que su regulación básica por ley y su celebración con prioridad en los medios de titularidad pública constituye una garantía de respeto al pluralismo y la neutralidad. Lo cual no significa excluir, sino al contrario, la organización y celebración de otros debates en medios de comunicación privados pero respetando en campaña electoral unos principios democráticos elementales.

Por último, para establecer el formato de un debate en la televisión pública, elegir a moderadores profesionales y neutrales, ordenar su desarrollo y contenido, se hace necesaria la creación, a modo de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión de España, de una Comisión profesional de Periodistas, a regular mediante una Orden Ministerial que fijara las funciones y composición de dicha Comisión. En tal sentido, se toma como una referencia la Orden PRE/243/2019, de 4 de marzo, por la que se regula la creación de la Comisión de Debates Electorales, emanada del Gobierno de Castilla y León.

Un debate electoral en televisión no puede ser aburrido y limitado a intervenciones compartimentadas sin interacción entre los participantes, sino que ha de resultar ameno y útil para que los espectadores; esto es, que el electorado, especialmente los indecisos, obtengan información sobre el programa y compromisos mediante la deliberación y el contraste de posiciones entre los candidatos. Un debate no puede resultar encorsetado sino que tiene que permitir que los moderadores no actúen solo para garantizar un reparto justo y equilibrado de tiempo y dar los turnos de intervención, sino que puedan repreguntar, comprobar datos y dinamizar el debate. Lo que nos lleva a la definición del papel de la Comisión de profesionales de los medios antes citada.

En base a las siguientes consideraciones, el Grupo Parlamentario Socialista presenta la siguiente,

                                                PROPOSICIÓN NO DE LEY:

 

“El Congreso insta al Gobierno a impulsar una reforma de la LOREG que regule la celebración obligatoria en los medios de comunicación de titularidad pública y en periodo electoral, de un mínimo de tres debates electorales televisados con diferente formato de participación y siguiendo como criterio la representación obtenida por las candidaturas en anteriores elecciones equivalentes. Todo ello con independencia de los debates que pudieran promover las televisiones privadas con un formato negociado con las partes, que en todo caso deberán respetar, en su desarrollo, los principios de pluralismo e igualdad así como los de proporcionalidad y neutralidad informativa”.

 

* Nota aclaratoria: Esta iniciativa no ha sido aún registrada en el Congreso y se encuentra en estudio junto a otras que he presentado y que suponen distintas modificaciones que afectarían a la LOREG.

Leer más..
Suscribirse a este RSS
Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

Copyright © 2014 - 2023 - Odón Elorza. Todos los derechos reservados.