Odón Elorza

Odón Elorza

AgendaDiputado / Actividades en la Semana del 13 al 18 de diciembre de 2021. #Transparencia

- Lunes 13.

16 h. Conferencia en Sevilla sobre “las amenazas a la democracia”. Sede de la UGT, Foro Socialista.

- Martes 14.

10,30 h. Reunión en el Congreso del Grupo Parlamentario Socialista.



15 h. Pleno del Congreso.

18,30 h. Reunión con Médicos sin Fronteras. Tema vacunas COVID-19.  

- Miércoles 15.

09 h. Continuación del Pleno.

- Jueves 16.

09 h. Continuación del Pleno.  

- Viernes 17.

Teletrabajo, desde San Sebastián, en la preparación de tareas y comparecencias relacionadas con la Subcomisión creada en la Comisión Constitucional para el estudio de la reforma de la LOREG. 


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Iniciativa para eliminar la exclusión, por la brecha digital, de colectivos de mayores y población vulnerable ante la actitud de la Banca.

                                 A LA MESA DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

 

El Grupo Parlamentario Socialista, de conformidad con los artículos 193 y siguientes del Reglamento de la Cámara, presenta la siguiente PROPOSICIÓN NO DE LEY sobre el acceso al ejercicio de los derechos y al disfrute de los servicios públicos en el ámbito digital, para su debate en la Comisión Constitucional.

 

Congreso de los Diputados, 18 de noviembre de 2021.

 

EL DIPUTADO

ODÓN ELORZA GONZÁLEZ

 

 PNLC-CONSTITUCIONAL-35-29-ELORZA-DERECHOS CONSTITUCIONALES MAYORES-BGF-1222

 

                                                    EXPOSICION DE MOTIVOS: 

 

Del artículo 14 de la Constitución Española, en concordancia con los artículos 50 y 51 de la CE, se desprende que el ejercicio de los derechos ciudadanos y el acceso a los servicios públicos debe extenderse al conjunto de la ciudadanía, sin que resulte admisible, en dicho ejercicio y acceso, discriminación alguna por razón de edad, sexo, nivel educativo, ocupación o lugar de residencia. Por tanto, hay que actuar para corregir situaciones que perjudiquen a las personas mayores sin cultura digital y a los colectivos vulnerables, respecto a las cuales los poderes públicos tienen el mandato constitucional de promover la igualdad y su bienestar.

Sin embargo, es un hecho que los avances en el proceso de digitalización de determinados servicios básicos, como la banca online o los propios de la administración electrónica, siendo imprescindibles para contribuir al crecimiento, competencia de las personas y modernización del país, han creado una brecha digital con situaciones de exclusión.

El uso de internet mediante gestiones online y otros recursos telemáticos que a muchos ha servido para resolver buen número de gestiones en un mundo de restricciones por la COVID-19, para otros ha resultado un problema. Lo aseguran representantes de organizaciones de personas mayores, como la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP).  

Estos cambios tecnológicos, acelerados con ocasión de la pandemia, y aplicados en servicios como los bancarios y en las Administraciones para realizar trámites y gestiones, está acarreando consecuencias negativas, principalmente para las personas más mayores sin herramientas tecnológicas ni formación digital, siendo la problemática aún más preocupante si viven solas, residen en zonas rurales o en áreas en declive demográfico. Hablamos de hombres y mujeres que no han aprendido a usar las nuevas tecnologías y a quienes se les está privando de alternativas viables para poder ejercer determinados derechos y acceder a determinados servicios.

Esto viene ocurriendo, por ejemplo, en el sector bancario con la restricción de horarios, el cierre de sucursales y de cajeros, a lo que se une una importante eliminación de la atención personal presencial. Se trata de un fenómeno que ejemplifica una nueva dimensión de la desigualdad y la exclusión: la brecha digital, que el Gobierno ya trata de atajar de raíz con distintos planes y proyectos. Como el Plan Nacional de Competencias Digitales, utilizando para combatir la situación los Fondos Europeos para la recuperación, con 3.593 millones de euros. Este Plan (España Digital 2025) tiene como objetivo garantizar la formación e inclusión digital de la ciudadanía en general y de los trabajadores, no dejando a nadie atrás en el proceso de transformación digital de la sociedad y la economía.

De manera complementaria, el proyecto e-Iris, promovido por distintas universidades, organismos y agentes privados, es una iniciativa de la sociedad civil para que nadie se quede atrás en la transición digital. Los “Espacios de Ciudadanía Digital” del proyecto e-Iris surgen como espacios de aprendizaje permanente en las bibliotecas públicas o en otros equipamientos culturales, para dar respuesta a las desigualdades tecnológicas, visualizadas de manera más clara en España durante la pandemia del coronavirus. De esta forma, el sector público y privado y las instituciones educativas se alían para dar respuesta a las necesidades digitales de la ciudadanía, construyendo una alianza estratégica al abrigo del ODS 17.

Es evidente que vamos a un mundo cada vez más digitalizado, en el que está cambiando la forma en la que se ejercen los derechos y se accede a los servicios que nos garantiza la Constitución y el resto del ordenamiento jurídico. Es un proceso imparable y necesario, que afecta de manera transversal tanto a la Administración Pública como a los servicios que se ofrecen desde el sector privado.

Pero en un momento de transición como el actual, los poderes públicos deben hacer un esfuerzo adicional para asegurar que toda la ciudadanía, esté o no alfabetizada digitalmente, tengan acceso universal al ejercicio de los derechos y al disfrute de los servicios, sin ninguna cortapisa ni discriminación.

La Carta de Derechos Digitales, aprobada recientemente por el Gobierno de España, es consciente de esta realidad y asume este compromiso, al que hace referencia en diversos artículos. Así, el Artículo IX, en su apartado 2, señala: “Los poderes públicos (…) garantizarán el derecho a la no exclusión digital y combatirán las brechas digitales en todas sus manifestaciones…”.

Y el Artículo XII, apartado 2, establece: “Se promoverán políticas públicas específicas dirigidas a abordar las brechas de acceso atendiendo a posibles sesgos discriminatorios basados en las diferencias existentes por franja de edad, nivel de autonomía, grado de capacitación digital o cualquier otra circunstancia personal o social para garantizar la plena ciudadanía digital y participación en los asuntos públicos de todos los colectivos en mayor riesgo de exclusión social, en particular las personas mayores…”.

También el Artículo XVIII, apartado 4, señala, respecto de las Administraciones Públicas: “Se ofrecerán alternativas en el mundo físico que garanticen los derechos de aquellas personas que no quieran o no puedan utilizar recursos digitales y no resulten obligadas a ello, en las mismas condiciones de igualdad”.

Aunque toma como base los avances legislativos realizados en España, principalmente plasmados en el Título X de la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales, la Carta no tiene carácter normativo, aunque marca objetivos claros y sugiere políticas específicas para alcanzarlos.

En este sentido, apuesta porque la lucha contra la brecha digital se base en la intensificación de la capacitación y formación en habilidades digitales. Y señala expresamente que, en todo caso, se deben ofrecer alternativas en el mundo presencial para garantizar que en ningún caso se pueda incurrir en discriminación.

En base a las anteriores consideraciones, el Grupo Parlamentario Socialista presenta la siguiente,

 

                                                        PROPOSICIÓN NO DE LEY


El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a:

 

1. Fomentar, de acuerdo con lo establecido en la Constitución y el resto del ordenamiento jurídico, a través de las medidas contempladas en el Plan Nacional de Competencias Digitales, que toda la ciudadanía, y especialmente las personas más mayores sin competencias digitales básicas y otros sectores de población vulnerable, tengan acceso a un proceso de capacitación y formación digital en espacios cívicos de proximidad y gratuitos que les permita ejercer sus derechos y acceder a los servicios básicos, en igualdad de condiciones y sin sufrir, en ningún caso, discriminación.

2. Promover, para combatir la brecha digital, que aquellos ciudadanos y ciudadanas que por diferentes razones todavía no han podido acceder a competencias digitales o a los medios técnicos para usarlas, y que se encuentran en riesgo de exclusión de la sociedad digital, cuenten con ayudas de asistencia y medios presenciales alternativos, para poder ejercer, en plena igualdad, sus derechos y acceder a los servicios públicos digitales.”

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  • Categoría: Blog

La banca y las administraciones ante la brecha digital y las exclusiones que provocan.

Las tecnologías digitales están cambiando profundamente nuestra vida diaria. Es un hecho que los avances en el proceso de digitalización, también de los servicios básicos, son imprescindibles para contribuir al crecimiento económico, la competencia de las personas y la modernización del país. Sin embargo, han creado una brecha digital con situaciones de exclusión.

El uso de internet para acceder a bienes y servicios mediante gestiones online y otros recursos telemáticos nos ha servido para resolver buen número de gestiones, más aún en un mundo de restricciones por la COVID-19. Aunque para sectores de las personas más mayores y de la población más vulnerable ha resultado un problema. Así lo aseguran representantes de organizaciones sociales y de personas mayores en España.

Los procesos de transformación digital de la sociedad y la economía suponen una revolución que se ha visto acelerada por la pandemia. Se aplican, también, en servicios bancarios y en las administraciones para realizar muchos trámites y solicitudes.

Sin embargo, esto provoca consecuencias negativas para el bienestar de colectivos ciudadanos sin cultura digital ni herramientas tecnológicas, siendo la problemática aún más preocupante si viven solas, residen en zonas rurales o en áreas en declive demográfico. Hablamos de hombres y mujeres que no aprendieron a usar las nuevas tecnologías y a quienes se les está dificultando el acceso a alternativas viables para poder ejercer derechos y usar determinados servicios.

Esto ocurre en el sector bancario con la restricción de horarios, el cierre de sucursales y de cajeros, a lo que se une una importante eliminación de la atención presencial. Se trata de un fenómeno que ejemplifica una nueva dimensión de la desigualdad y la exclusión en la sociedad digital: una brecha digital que el Gobierno y las CCAA tratan de atajar de raíz con distintos planes y proyectos.

El artículo 14 de la Constitución, en conexión con los artículos 50 y 51, garantiza la igualdad, el ejercicio real de los derechos ciudadanos y el acceso a los servicios públicos para el conjunto de la ciudadanía, sin que resulte admisible discriminación alguna por razón de edad, sexo, nivel educativo, ocupación o lugar de residencia.

La Ley Orgánica 3/2018 de Garantía de los Derechos Digitales así como la Carta de los Derechos Digitales (sin carácter normativo) y el Plan “España Digital 2025”, marcan objetivos claros y proponen políticas específicas contra la brecha digital. Se trata de intensificar la capacitación, formación general e inclusión digital con ayuda de los Fondos Europeos. Y señalan expresamente que, en todo caso, se deben ofrecer alternativas en el mundo presencial para garantizar que en ningún caso se pueda incurrir en discriminación.

En esa dirección, el innovador proyecto e-Iris, promovido por distintas universidades (nació en la de Murcia), organismos y agentes privados, es una iniciativa de la sociedad civil para que nadie se quede atrás en la transición digital. Los “Espacios de Ciudadanía Digital” del proyecto e-Iris surgen como aulas de aprendizaje permanente en las bibliotecas públicas y en otros equipamientos culturales de proximidad.

De acuerdo con lo establecido en la Constitución y el resto del ordenamiento jurídico, a través de una estrategia integral e intergeneracional contemplada en el Plan Nacional de Competencias Digitales, es preciso garantizar que toda la ciudadanía, y especialmente las personas más mayores sin preparación digital y otros sectores vulnerables, tengan acceso a ofertas de capacitación y formación digital en espacios cívicos próximos y gratuitos.

En todo caso, deben ofrecerse alternativas de atención personal en el mundo presencial que garanticen los derechos de aquellas personas que no quieran o no puedan utilizar recursos digitales y no resulten obligadas a ello. Por esas razones he presentado una iniciativa al Congreso.

 

Odón Elorza / Diputado del PSE-PSOE por Gipuzkoa

San Sebastián, 10 de diciembre de 2021 / Publicado en InfoLibre.es

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#AgendaDiputado / Actividades en la Semana del 6 al 11 de diciembre de 2021.

Esta especial semana de puentes no hay Pleno ni tengo Comisiones del Congreso. Pero centraré mi teletrabajo en la culminación y presentación como diputado del PSOE de dos importantes iniciativas parlamentarias a la dirección del Grupo Socialista.

- En la primera iniciativa haré una proposición sobre los límites de la inviolabilidad del Rey y la necesidad de una ley orgánica para democratizar y modernizar la institución de La Corona.

- La segunda tratará de la brecha digital que provoca el necesario proceso de digitalización de la sociedad y la economía y que conlleva la exclusión de sectores de las personas más mayores y de la población más vulnerable.

Sobre ambas cuestiones publicaré artículos que expliquen ambas iniciativas de interés.

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