"Como en el Mito del minotauro y Ariadna, solo el hilo del relato nos permitirá salir del laberinto. El papel de Teseo es la clave"
Aunque nos falta ese hilo conductor. Un hilo rojo que dé forma a un relato con el que nos identifiquemos los socialistas. Pero el hilo no será lo suficientemente fuerte si trata de unir ideas contradictorias, declaraciones diarias de coyuntura, imágenes de mercadotecnia, denuncias tópicas contra el adversario o promesas no revestidas de concreción.
Se precisa una sólida base de convicciones y de ideas que nos permitan reconectar con nuestra identidad, porque aquellas son las raíces de una memoria que dan sentido y vida a un proyecto alternativo, necesariamente con una carga utópica y de radicalidad democrática, para combatir esta grave crisis del sistema.
Inestabilidad es la expresión que domina el panorama y sirve para un roto o un descosido. En su nombre se justifica toda acción o urgencia, exista o no la tan socorrida inestabilidad. Desde los partidos nos empeñamos en que se esté apoderando de la vida política.
Es el mantra que trata de justificar decisiones internas sobre estrategias de los partidos o para construir la llamada "gran coalición" subyugada a los intereses y al servicio de la derecha económica.
Fue la apelación a la inestabilidad del Gobierno de Andalucía, en opinión de su Presidenta, la que sirvió para justificar la ruptura de una notable experiencia de colaboración entre dos fuerzas de la izquierda, coalición agitada por la línea podemista de Garzón. El resultado es el adelanto de las elecciones desde una lectura en clave estratégica nacional.
De nuevo la inestabilidad, esta vez orgánica, fue esgrimida por Ferraz como una de las razones para explicar -en un episodio de Carnaval donde casi nada es lo que parece ser- la destitución de un Tomás Gómez hundido en las encuestas y la disolución de los dos órganos de dirección y control, elegidos democráticamente en el siempre agónico PSM. Confiemos en el golpe electoral y de estabilidad que pueda aportar Gabilondo, haciendo abstracción de un procedimiento de urgencia que no comparto.
También se tiró del mantra de la inestabilidad política en Cataluña para provocar otras elecciones anticipadas y asomarnos a un futuro de incertidumbres y rupturas. Situación consecuencia de la actitud de rapiña electoralista de algunos irresponsables y la incapacidad de ambos gobiernos para buscar salidas dialogadas a las demandas de la sociedad, en clave de compatibilizar el principio de legalidad con el principio democrático de voluntad ciudadana. ¿Se atreverán el PSC y el PSOE a presentar una salida del laberinto que vaya más allá de la propuesta federalista propia y concrete los puntos decisivos?
Es, así mismo, la inestabilidad traducida en miedo a precipitar enfrentamientos internos, sin tener todo atado, lo que atenaza a Rajoy en la toma de decisión personal para nombrar -en otra burla a la democracia- los candidatos del PP al Ayuntamiento y Comunidad de Madrid.
Incluso me atrevo a decir que la posición preferente de Podemos en las encuestas puede empezar a perder apoyos y tornarse inestable si no aclara su propuesta y si no es capaz de explicar el pragmatismo de Syriza en una negociación tan acotada por la troika.
Aunque la "madre de todas las inestabilidades" es la que que se prevé tras cada uno de los procesos electorales en 2015. La respuesta solo puede venir de pactos posibles o deseable para dar estabilidad a los gobiernos en los tres niveles de la administración. La propia inestabilidad del voto del electorado y su volatilidad son consecuencia de las dudas sobre los avances reales de mejora de la economía para sectores del centro-derecha que ocultan su intención de voto. Y de la incredulidad de quienes no acaban de reconocerse en los compromisos y en el nuevo discurso del PSOE.
En este panorama, subrayo la importancia de que los socialistas expliquemos con un relato propio basado en argumentos y alternativas concretas y viables, frente a la políticas de austeridad y más desigualdad de la derecha, una salida a las crisis que padecemos que provoque la esperanza.
Ese hilo tiene que servir, también, para hacer avanzar la nueva cultura del pacto entre fuerzas de progreso y de una izquierda que es plural. Para dar coherencia a un programa de reformas sin tibiezas en política fiscal, social, industrial y energética y para una defensa de la reforma constitucional que emocione, empezando por formalizar ya en el Congreso el contenido de la prometida reconsideración de la parte más dogmática y antisocial del fallido artículo 135.
Un hilo rojo de acero para coser los cambios legislativos -pendientes después de años- que garanticen la división real de poderes y la regeneración del sistema democrático frente a la corrupción y el clientelismo. Por todos esos apasionados argumentos, recomiendo la lectura del último libro de Pérez Tapias "Por un socialismo republicano". Todo un argumentario imprescindible y una motivación para quienes crean en la necesidad de un ala izquierda en el PSOE.
Odón Elorza
Diputado Socialista por Gipuzkoa
Publicado en publicoscopia.es / 21 de febrero de 2015