DEN15: Pedro Sánchez ganó a los puntos pero no remachó.

Pedro Sánchez ganó el debate a un Rajoy lleno de soberbia, manipulador de los datos y tan autoritario como sus leyes. Y se esforzó por reflejar el estado real de la economía española y los dramas que viven la mayoría de las personas. Por eso debemos preguntarnos si esa victoria a los puntos del PSOE tendrá consecuencias en su lucha por ganar credibilidad ciudadana y recuperar las señas de identidad.

No soy un socialista cómodo ni complaciente, nunca lo fui. De ahí que quiera reflexionar sobre lo que pudo añadir el líder socialista en su intervención pero que se le quedó en el tintero de la prudencia o se lo impidió la limitación de tiempo. Ello no me impide reconocer el difícil examen que Pedro Sánchez tuvo que superar.

Especularé, también, sobre las consecuencias que hubiera provocado complementar su intervención con tres iniciativas que eché en falta: 

1- El compromiso de que el PSOE está dispuesto a asumir responsabilidades políticas por lo sucedido y por el descontrol de fondos públicos, como un ejercicio de rendición de cuentas, en relación con los casos de corrupción de los ERE y los Cursos de Formación, sin esperar a la decisión judicial que llegará tras la comparecencia de los actuales imputados aún sin acusación formal de delito.

2- La comunicación de Pedro Sánchez a la Cámara de la presentación inmediata de una Moción de Censura a Rajoy a la vista del incumplimiento de las promesas electorales, del gran incremento de la desigualdad durante su mandato y de su actitud en el debate pasando de puntillas sobre los casos de corrupción que afectan directamente a la financiación de su partido y las acusaciones delictivas que políticamente le señalan a él como responsable de lo ocurrido en el PP.

3- Reforzar la capacidad propositiva del PSOE mediante el anuncio solemne de la presentación de 28 resoluciones temáticas, con centenares de propuestas concretas para demostrar que los socialistas ofrecemos una alternativa para salir de la crisis de manera diferenciada a las recetas fallidas de la derecha.

La presentación se produjo al día siguiente y obtuvo en la votación el rechazo del PP a cada una de ellas. Se trataba de remarcar y destacar -en la intervención del martes- algunas de esas medidas en materia de empleo, igualdad desde la reconstrucción del Estado del Bienestar y reparto justo de los sacrificios en base a una nueva política fiscal. Para culminar con la defensa de la reforma de la Constitución y la formulación del nuevo texto para el artículo 135.

Es una pena, en cualquier caso, que hayan pasado desapercibidas - hasta para ínclitos tertulianos y analistas sabelotodo - las resoluciones presentadas por los socialistas (http://www.congreso.es/backoffice_doc/prensa/notas_prensa/35242_1424886395610.pdf ) que vienen a perfilar las bases de un programa de gobierno.

Algo de todo ello sí habló Sánchez en sus intervenciones. Animo a su lectura porque vienen a desmentir a quienes se han cansado de repetir, estos días, que el PSOE no presentó una alternativa al PP más allá de polémicas sobre la responsabilidad de unos y otros en la situación.

Ese quiso ser el mensaje de quienes, por el momento, no son capaces de fijar una propuesta programática por encontrarse en permanente evolución; en un incesante movimiento de cambio de posiciones en búsqueda de cualquier caladero de votos.

En todo caso, cada cual podrá estimar libremente si las incorporaciones no hubieran supuesto un impacto político de gran calado o si, por el contrario, resultaban innecesarias o contraproducentes. Entiendo que, precisamente por el estado de ansiedad del PSOE, el debate en el Congreso era la última oportunidad para proponer, desde un Parlamento necesitado de ser prestigiado, iniciativas de alcance que nos afirmaran como la fuerza alternativa al PP y fueran más allá de una guerra de datos y de acusaciones sobre las herencias.

Si algo de lo que he señalado se hubiera podido plantear, quizás la recuperación anímica que los socialistas hemos experimentado con la victoria a los puntos en el debate y con la feliz arrancada de Angel Gabilondo como candidato, hubiera podido convertirse en un estado de optimismo. Sin duda, la velocidad de los acontecimientos han borrado del primer plano la confusión y desánimo provocados, en parte, por el pacto antiyihadista y la contradictoria disolución del PSM. Falta hace que las elecciones andaluzas actúen como un bálsamo.

Por lo demás, el debate sirvió para constatar cuales son los ejes del relato de campaña del PP, centrados en su visión de la recuperación de la economía, la defensa de la unidad de España y la extensión del "miedo subvencionador" hacia Podemos, recalcando la máxima de la derecha: "o nosotros o el caos". Frente a ellos insisto en que los socialistas debemos coser nuestro relato con hilo de acero rojo.

Odón Elorza

Diputado Socialista por Gipuzkoa

Para publicoscopia.es 1 de marzo de 2015

Odón Elorza

Espacio de diálogo e interacción con el diputado socialista por Gipuzkoa.

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