La regeneración del Valle de los Caídos
- Escrito por Super User
- Publicado en Blog
Los restos de 33.847 personas que murieron durante la guerra civil, nacionales y republicanos, permanecen hacinados y en parte mezclados en las criptas de la basílica del Valle de los Caídos. En el altar central, enfrentados, están las tumbas del dictador Franco y de Primo de Rivera, fundador de la Falange. Todo forma parte de ese mausoleo concebido por los franquistas como un lugar de homenaje a los caídos "en la gloriosa cruzada", no como un espacio respetuoso y de convivencia.
Por eso el visitante no encontrará ninguna información pedagógica sobre el origen y significado de tan mastodóntica construcción gestionada por una orden religiosa, sobre los que allí reposan o acerca de las causas de la guerra civil. Nada. Nada que no sea alguna placa o una gran pintura en la cúpula sobre el altar con símbolos del nacional-catolicismo de 1936. Es un lugar ignominioso para los vencidos por el fascismo en aquella guerra y no ayuda a cerrar las heridas.
En 1940 el régimen franquista aprobó un Decreto en el que proponıá la construcció n de un conjunto monumental con una basıĺ ica en la finca de Cuelgamuros de El Escorial. La obra duró diecinueve años, trabajando en pésimas condiciones presos polıt́ icos republicanos. Luego se trasladaron allí los restos de 33.847 personas, de las cuales 21.000 está n identificadas y 12.000 sin identificar, lo que convirtió al Valle de los Caídos en el mayor cementerio de víctimas de la Guerra Civil española.
La Ley de Memoria Histórica de diciembre de 2007, impulsada por el Gobierno del PSOE y aprobada por 304 votos a favor, 3 en contra y 18 abstenciones, señala en su Disposición Adicional Sexta que: "La Fundación gestora del Valle de los Caıd́ os incluirá entre sus objetivos honrar y rehabilitar la memoria de todas las personas fallecidas a consecuencia de la Guerra Civil de 1936-1939 y de la represió n polıt́ ica que la siguió , con objeto de profundizar en el conocimiento de este perıó do histó rico y de los valores constitucionales. Asimismo, fomentará las aspiraciones de reconciliació n y convivencia que hay en nuestra sociedad".
El Informe realizado en 2011 por una comisión de expertos -a petición del Presidente Zapatero y como acción que desarrollaba la Ley de Memoria Histórica de 2007- recomienda: "lograr consensos políticos y sociales para avanzar en la tarea de resignificar el Valle de los Caídos, dignificar los columbarios con los restos, frenar el deterioro general de las edificaciones, atender las reclamaciones de familiares de los allí enterrados contra su voluntad, crear un memorial por todas las víctimas así como un centro de interpretación y reflexión de lo allí sucedido, cuidar el parque natural, sacar de allí al dictador y que los restos mortales de Primo de Rivera se trasladen a un lugar que no cree agravios". Y es lo que habría que hacer con los únicos condicionantes que marca la crisis en materia presupuestaria.
Los expertos recomiendan una propuesta compartida por el relator Pablo Greiff de la ONU que visitó este año España para interesarse por los desaparecidos republicanos de la Guerra Civil. El relator dice: "El objetivo de resignificar el conjunto del Valle de los Caídos, despojándolo de cualquier connotación ideológica y política antidemocrática y atendiendo a la dimensión moral de la memoria, sólo será posible si los enterramientos se reservan para los restos de las víctimas y los muertos de la Guerra Civil".
La ONU también pide que los restos del general Francisco Franco sean trasladados al lugar que designe la familia y ha remitido a Rajoy un conjunto de 42 recomendaciones que debieran avergonzar a esta derecha inmovilista que nos gobierna y que solo han merecido su desprecio. Porque es el PP quien incumple la Ley de la Memoria, no favorece la búsqueda y recuperación de los asesinados republicanos desaparecidos que aún permanecen en las cunetas, rechazan la creación de una Comisión de la Verdad que investigue las violaciones de los derechos humanos en la guerra civil y en la dictadura, defienden la impunidad de los crímenes del franquismo frente a iniciativas como la querella argentina y permiten, en sus propias filas, actos y gestos de simpatía con el régimen franquista.
Ha llegado el momento, por dignidad democrática, de que el máximo exponente de un régimen totalitario contrario a la libertad y a la democracia, deje de presidir un espacio memorial que debiera servir para recordar a todas las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura posterior. Es más, resulta imprescindible poner fin a la actual jerarquía funeraria que ofrece la basílica del Valle de los Caídos porque constituye una ofensa y quiebra el principio de igualdad de tratamiento debido a los restos de todas las personas que allí reposan, muchas contra su voluntad.
Sobre las cuestiones de fondo tendremos oportunidad de debatir esta semana, en la Comisión de Cultura, con ocasión de la Proposición que he presentado en nombre de los socialistas para impulsar una nueva orientación del mausoleo. O eso o el cierre y posterior demolición. Sé que vamos tarde para resolver esta asignatura pendiente de la Transición pero el Partido Socialista quiere ser coherente con la Ley de Memoria Histórica y la postura de voto dejará a cada cual en su lugar.
Por todo ello, el miércoles pediré al Congreso de los Diputados que acuerde que el mausoleo franquista del Valle de los Caídos es contrario a la cultura de la convivencia y de la paz, a la concordia cívica, a la reconciliación de la ciudadanía española y a la rehabilitación de la memoria colectiva sobre las víctimas de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura franquista, porque su configuración, contenidos y significación representan hoy un símbolo de desprecio a los valores señalados, de agravio y de exclusión a buena parte de la ciudadanía. Y que inste al Gobierno a promover las actuaciones que sean necesarias para proceder a su regeneración y resignificación.
Artículo publicado en publicoscopia.com el 14 de diciembre de 2014.