Nuestra
ciudad quiere ser el espacio vital de proyectos personales y de ilusiones
colectivas. Una ciudad donde sea posible disfrutar de servicios de calidad,
sabiendo que si lo necesitamos tendremos ayudas sociales y solidarias. Una
ciudad amiga que no se resigna ante el problema de la vivienda,
que se preocupa por el medio ambiente, que innova, que ayuda a educar
a los más jóvenes y a crear empresas, que defiende la cultura
de paz y aspira a hacernos más felices..
Una ciudad abierta a la participación y a la complicidad de la
ciudadanía para su renacimiento, de manera que integre sus deseos,
sus planes de vida y su visión de San Sebastián.
San Sebastián como ciudad amiga ha de construir
sus proyectos sin olvidar la vivienda que necesita la juventud a precios
protegidos, las actuaciones de regeneración de los barrios y de
consolidación de los espacios públicos como lugares de convivencia
cívica, las dotaciones culturales, las escuelas infantiles, los
servicios de atención domiciliaria para los mayores y de inserción
social, las ayudas para la integración de los inmigrantes, la captación
de empresas en espacios de calidad donde poder trabajar, la mejora y modernización
de la administración municipal, la preservación del patrimonio
histórico… Y también ha de garantizar la seguridad
ciudadana en cada barrio.
Donostia quiere ser tu ciudad amiga, humana, cercana, acogedora y comprometida con la redistribución de la riqueza. Porque sus planes y proyectos tienen como destinatarios a las personas como tú, en la idea de que es la ciudadanía donostiarra quien ha de experimentar la mejora en su calidad de vida.
Y desde mi experiencia como Alcalde de San Sebastián, soy consciente de que cada donostiarra tiene su propio modelo de ciudad en la cabeza y espero que también en el corazón. Pero al Gobierno Donostiarra y al conjunto del Ayuntamiento les corresponde gestionar con honestidad y aplicar aquellas políticas que den a la ciudad más cohesión social, pluralidad, dinamismo económico y creatividad cultural.